De ácrata sindicalista a estructuralista apolítico
Buenas noches, soy el gramatólogo y escritor Estructuralista Leonel Patricio Silva Montellanos (PhMg UNMSM No Diploma: A085996). Aquí en mi casa de Pueblo Libre. Seguidamente vuelvo a subir este texto a mi blog, ahora que he cerrado definitivamente mis cuentas de Facebook e Instagram. ¿Por qué di el paso de ácrata sindicalista a estructuralista apolítico? Porque la temática política no me interesa y No me interesa porque es una creación mediática, artificial, puramente coyuntural, circunstancial, sin constantes universales y por ello no la considero de relevancia científica y con ello me refiero a la prensa de internet, a la prensa televisiva, a la prensa escrita, al debate y a la militancia política, a la sociología, a la ciencia política y a las llamadas ciencias militares. Me reafirmo como hombre de ciencia, como estructuralista en términos ontológicos, como concepción del mundo y como Gramatólogo como labor intelectual. Por lo tanto, no soy un crítico que toma partido ni un psicoanalista freudiano o lacaniano, ni un fenomenólogo hermeneuta, soy un Gramatólogo, un teórico, alguien que explica y describe. Alguien que piensa la estructura mental y conceptual.
P.D. por ello no puedo ser un izquierdista
woke foucaultiano, ni un radical bretchtiano ni un punk contracultural como
pretendí ser en mi adolescencia, por cierto. Me reafirmo, No me ocupo de política,
no tengo vocación de hombre público, de activista, de dirigente, de periodista;
soy un científico, he sido profesor y ahora soy investigador y escritor,
dedicado a la narrativa y a la poesía, si bien he pasado a una etapa post
anarquista en la que ni siquiera militó en el anarquismo; que lo hagan los
jóvenes, yo ya no tengo fuerzas. Puedo dialogar con respeto, discutir
alturadamente, coexistir en paz, pues si algo aprendí de mi padre, y reafirmé
en el pensamiento ácrata, en la Universidad de San Marcos (en mis estudios de
Arte y Filosofía) y luego en el judaísmo es a ser respetuoso, a ser tolerante,
a no ser fundamentalista ni beligerante, ni autoritario ni totalitario. Muchas
gracias, buenas noches.






